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 El primer paso en el proceso del perdón es reconocer que estamos heridos e identificar los sentimientos que tenemos. Mucho del problema emocional en nuestra época vienen debido a que hemos sido entrenados a no revelar exactamente cómo nos sentimos. Puede ser que usted sea un varón y fue enseñado desde pequeño, que los hombres no lloran. O también puede ser que usted sea una dama que creció en un hogar en donde no era bien visto revelar sus sentimientos. Sin embargo, cuando consideramos la vida de Jesús, vemos que Él nunca escondió la manera en que se sentÃa. Antes de pasar por el sufrimiento de su crucifixión, Jesús buscó un lugar para orar y expresar sus sentimientos. "Vinieron, pues, a un lugar que se llama GetsemanÃ, y dijo a sus discÃpulos: Sentaos aquÃ, entre tanto que yo oro. Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse." Marcos 14:32-33. Jesús identificó claramente sus sentimientos, tristeza y angustia.
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